Hiperhidrosis (sudoración excesiva): diagnóstico y tratamiento

La sudoración excesiva puede llegar a afectar a gran parte de toda la piel, pero, casi siempre aparece en las axilas o las ingles, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Las zonas afectadas por lo general suelen presentar un color blanco-azulado o rosado y en los casos más graves la piel puede llegar a escamarse, ablandarse y presentar fisuras, especialmente en la plantas de los pies.

En la mayoría de los casos las zonas afectadas por la hiperhidrosis suelen desprender un olor fétido el cual es causado por las bacterias y levaduras que se descomponen por el sudor excesivo y la piel mojada constantemente.

Tener las manos o lo pies sudorosos es una respuesta del cuerpo humano cuando se tiene ansiedad o nervios. Sin embargo, una sudoración permanente y abundante en todo el cuerpo requiere de atención médica porque puede ser un síntoma de la hiperactividad tiroidea, donde una baja concentración de glucosa en la sangre o una leve alteración en la región del sistema nervioso que controla todo el proceso de la sudoración del cuerpo.

Causas

Las principales causas que originan la sudoración excesiva se desconocen. Si bien, algunos datos revelan que esto puede ser ocasionado por una predisposición genética, donde dos tercios de los pacientes que sufren de hiperhidrosis tienen un familiar que ha sufrido esta misma enfermedad.

Hiperhidrosis causas y tratamiento

También puede estar influenciado por algunos factores como el estrés, la ansiedad, la tensión… que puede incrementar la actividad de las glándulas sudoríparas, y por lo tanto, la situación se agrava provocando una sudoración excesiva en todo momento.

En muchas ocasiones la sudoración permanente, es por consecuencia de la aparición mixta de bacterias y hongos.

Medidas de prevención

  • Usar ropa de vestir fresca que permita la transpiración. 
  • Mantener la vivienda y el lugar de trabajo bien ventilado. 
  • Evitar el consumo de café, té, alcohol, alimentos picantes y tabaco.
  • Reducir todos los efectos psicológicos que estén relacionados con la sudoración excesiva, como la ansiedad, estrés y tensión.
  • Tener una higiene corporal frecuentemente. 
  • Usar desodorantes que reduzcan al máximo posible el mal olor corporal.
  • Llevar siempre otra muda de ropa para poder cambiarse cuando sea necesario.
  • Lavar muy bien la ropa en la parte de las axilas, así como las medias.
  • Usar ácido bórico o talco para ayudar a regular el sudor.

Tratamiento

Si hay una enfermedad que sea preexistente y que cada vez empeore más la situación se tratará de la hiperhidrosis. Al no poder encontrarse una causa definida para esta enfermedad, el tratamiento de la misma debe basarse en controlar la sudoración excesiva. En principio, es posible que se tenga que probar un sinfín de tratamientos hasta conseguir una mejora en la sudoración.

También es necesario mantener limpia la zona afectada, de este modo se eliminan constantemente los microorganismos responsables del mal olor. Un baño diario o en casos extremos dos o tres veces al día, cambiándose así las prendas de vestir. En el caso de las axilas se recomienda el afeitado de las mismas, así como hacer uso de cremas antibacterianas o lociones con antibióticos para poder eliminar el olor.

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