Grafeno: qué es y cuáles son sus aplicaciones

Hasta hace poco más de 15 años, el grafeno era un material que no existía. Nadie se había dado cuenta de su origen, ni reparado en su abundante presencia en la naturaleza. Fue, hasta 2004, gracias a los descubrimientos de Andre Geim y Konstantin Novoselov, ambos de origen ruso, que se supo de qué se trataba y cómo podía aprovecharse.

En sus laboratorios, los científicos investigaban propiedades del grafito. Este, como se sabe, es el material que se encuentra en los lápices y se deriva del carbono. Mientras lo hacían, separaban varias de sus capas utilizando una cinta adhesiva y una capa de silicio. Entonces descubrieron el grafeno y, gracias a ello, obtuvieron el Premio Nobel.

Hoy en día, este descubrimiento es de grandísima importancia. El grafeno es considerado el material del futuro, ya que ningún otro posee sus características ni ofrece la posibilidad de ser tan aprovechado para múltiples aplicaciones.

¿Qué es el grafeno?

El grafeno es un material que se obtiene a partir del grafito, una derivación del carbono. Su estructura es hexagonal, compuesta por átomos de carbono, y es sumamente delgada. Es de gran abundancia en la naturaleza. Sus propiedades lo hacen único.

Para empezar, habría que señalar que el grafeno es, tras su descubrimiento, el material que mejor conduce la electricidad. También es un muy buen conductor de calor. Es flexible y ligero, pero también sumamente resistente y la radiación ionizante no le hace daño. Es impermeable, transparente y puede repararse a sí mismo.

Este último aspecto se logra gracias a que, si bien la estructura puede sufrir algún daño, el grafeno es capaz de tomar los átomos de carbono que estén a su alrededor. Después de ser descubierto, numerosas universidades e institutos científicos comenzaron a experimentar con él. Hoy en día se proyecta como un magnífico material, el cual posee diversos usos.

Usos y aplicaciones

Todas las propiedades antes descritas permiten que el grafeno pueda emplearse en numerosas áreas. Hasta, ahora, sus aplicaciones se estiman en:

Electrónica

El grafeno puede ser utilizado en diversos dispositivos, como disco duros, microchips, semiconductores como alternativa al silicio, los televisores OLED, las tintas conductoras diseñadas para que las impresoras produzcan circuitos; también será posible hallarlo en cámaras de visión nocturna.

Energía

Debido a su amplia capacidad energética, el grafeno se proyecta como un material útil en la elaboración de baterías de gran autonomía. Estas pueden aplicarse desde teléfonos móviles hasta autos eléctricos.

Asimismo, el grafeno ayuda a aprovechar más el calor. Gracias a esto puede utilizarse en los paneles solares y así permitir que la energía renovable desplace con mayor rapidez a la no renovable.

Industria telefónica

Muy ligada a la electrónica, el grafeno puede utilizarse para crear pantallas flexibles y delgadas, además de desarrollar la conexión inalámbrica capaz de adaptarse a diversos dispositivos.

Industria automotriz

Es uno de los sectores donde hay más proyección: coches más resistentes a los daños externos, sistemas híbridos para evitar consumo de combustible, filtros para reducir el impacto de gases tóxicos, entre otros. Esto mismo se aplica para la industria aeronáutica, con aviones más veloces y menos contaminantes.

Medicina y ciencia

Prótesis más resistentes y ligeras, sensores de detección de enfermedades, eliminación de células cancerígenas, implantes neuronales, desarrollo de envases aislantes de bacterias. También ayudaría en la desalinización del agua, la separación de gases, e incluso para producir otros materiales derivados del propio grafeno.

Construcción y armas

Debido a su dureza y poco peso, es capaz de elaborar materiales resistentes y ligeros. Esto se emplea en la construcción, pero también en la fabricación de armas, cascos, entre otros.

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